ANÉCDOTA NO.3

ANÉCDOTA NO.3
Como finalizando el año 2016 nos reunimos con nuestros amigos de juerga, y comenzamos a sortear que haríamos en la próxima reunión de sexo. Con unos papelitos en tres bolsas diferentes, una con los nombres de todos, otra con lo que le haríamos todos a la persona favorecida y otra la casa escogida, iniciamos el sorteo. Salió la casa de Henry y Sandra, como el sitio para la reunión, la persona elegida fui yo Paty, y lo que me harían todos: Bukkake. La verdad yo no sabía que era bukkake pero inocentemente pensé que era todo tipo de penetraciones y orales posibles. Error.
Henry comenzó diciendo que deberíamos ir disfrazados, él podía hacer eso pues su casa fue la favorecida, su casa sus reglas. Yo tampoco me tomé la m*****ia de preguntarle a Nick que era bukkake o haberlo buscado en internet, Simplemente ese sábado por la noche fui vestida de la mujer maravilla y Nick de el Zorro. Llegamos como a las 7pm y para ese momento ya me corría una fuerte ansiedad de iniciar la tremenda orgía que me imagine en mi cabecita.
Después de saludarnos y de charlar un poco fuimos al cuarto escogido para tal fin, ellos se tomaron la m*****ia de adornarlo con cosas medievales muy chéveres la verdad. La luz era tenue, pues instalaron un reóstato en el interruptor, en el centro del cuarto había una mini tarima redonda en madera forrada con paños rojos, a donde esta Wonder Woman fue llevada y alzada en tarima. Allí me dejaron como si fuera una diosa. Mis manos fueron levantadas y atadas a una cuerda que colgaba del techo. Todas las 16 manos de todas las personas acudientes comenzaron a registrar mi cuerpo; Como siempre las manos de los hombres buscaban de inmediato mis senos o mi entrepierna, mientras que las mujeres acariciaban el resto de mi cuerpo, ellas se dedicaban más a estimular que a meter dedos por todos lados. Recuerdo los dedos casi rasantes de pilar sobre mis nalgas, pues para ese momento ya me habían bajado casi todo el traje, o las manos de Sandra jugando con mis vellos púbicos, Amparo me daba besitos en mi espalda haciéndome erizar toda la piel, los dedos de William metiéndose en mi encharcada vagina, los labios de Nick en una de mis tetas, mientras Gabriel me chupaba la otra, el negro con su tremenda verga solo me miraba y se masturbaba para que yo lo viera. Cuando miré a su alrededor todos estábamos prácticamente desnudos! Tan concentrada estaba en recibir tantas caricias a la vez que no me había fijado, la verdad fue algo indescriptible, que tantas manos se concentren en acariciar todo tu cuerpo es algo que no puedo relatar sin que mi vagina se moje por completo. Tenía mi libido a la enésima potencia como decía mi profe de cálculo matemático.
Mucho rato después que mi cuerpo fue tocado por todos los rincones, curvas, y órganos posibles, William se subió a la tarima conmigo y me soltó las manos, para después obligarme a sentarme en cuatro patitas sobre la tarimita. Quedé con mi trasero a disposición del que quisiera, yo movía mis caderas con mucho deseo, es más, agaché un poco mi cabeza para que mi vagina se asomara más por detrás, esa flor del deseo abierta de par en par para que todos los penes y lenguas de la noche pasaran a saludarla, la disfrutaran y se dieran gusto con ella, penetrándola como se les diera la gana. Pero eso nunca paso.
El primero que se me acercó fue el negro, que ya hace bastante rato se estaba masturbando, mirándome, pensé que quería que se lo chupara y se acercó a mi rostro lo más posible, sin dejar de mover sus manos sobre ese mástil de ébano, intenté sacar mi lengua para alcanzarlo, pero no tuve tiempo, de esa verga comenzaron a salir chorros de semen, disparados directo a mi cara, dándome el primero en todo el ojo lo que me hizo reaccionar como con susto, eso siempre pasa cuando sale semen de un pene y cae de lleno en tu cara. Su negro instrumento siguió contrayéndose en su mano, lanzando todo su semen en mi carita, el cual comenzó a rodar por mi nariz y por mis mejillas hasta que terminó y se alejó. Enseguida llegó Gabriel con las mismas, su verga en su mano, masturbándose muy rápidamente, la acercó a mis mejillas y empezó a correrse inundándome toda la cara por el lado derecho con su semen, sentía como todo ese fluido corría mejilla abajo, chorreándome toda, hasta que se vació y se alejó. Paso seguido llegó William; oh! que sorpresa con su verga en la mano, se la jaló un buen rato y lo mismo, empezó a eyacular sobre mi cara pero esta vez en la otra mejilla, grandes goterones de semen llenaron mi mejilla, y se resbalaron por la gravedad cayendo a la tarima, eso sí, allí se estuvo hasta soltar la última gota. Para ese entonces yo no sabía que pasaba, no entendía, porque no me hacían nada?
Por el ojo que aun podía ver, vi a mi amado Nick acercarse con su pene erecto en la mano!!! Y pensé, Tu también? En serio? No jodas.!!! Con una mano se masturbaba y con la otra me tomó por detrás de la cabeza y comenzó a restregarme toda su verga en mi cara llena de semen escurriente de los anteriores falos, yo intentaba darle lengüetazos pero él la movía muy rápidamente, me la restregó por la frente las cejas, la nariz, los ojos, las mejillas, los labios, el mentón, en fin por toda mi chorreante cara hasta que sus movimientos manuales se hicieron más rápidos, su pene se estiro a la máxima capacidad de sus cuerpos cavernosos, y de su meato comenzaron a salir disparos de semen cual manguera de bombero al abrir el grifo. Uno tras otro sus chorros de semen caían en la pobre y lubricada carita de la wonder woman ya solo vestida con la balaca de estrella; Al menos logré atrapar uno que otro de sus goterones con mi lengua y lo pude saborear. Su mano atrapaba mi cabeza por detrás y solo me restaba esperar cada uno de sus calientes chorros en mi cara, y así me tuvo hasta que terminó de eyacularse. Y se alejó. Para ese entonces yo ya estaba como cabroneada…y muy caliente…
Inmediatamente sentí como varias manos me obligaron a acostarme boca arriba, me tomaron por las manos y las colocaron sobre mi abdomen en forma de equis, diciéndome que no las podía mover, y sentí como una vulva se sentaba sobre mi boca, gracias al cielo! Algo para hacer, comencé a chupar esa vagina con todas las ganas que tenía, saqué mi lengua y la metí dentro de la vagina chupando y saboreando su fuerte aroma, la sacaba y acariciaba el clítoris, los labios menores y después volvía a meterla dentro de esa vagina deliciosa, lo más profundo que podía, mi lengua jugueteando sobre toda esa hendidura de placer, sentí como unos dedos separaron los labios mayores de la vulva para que yo hiciera mi tarea sin obstáculos, yo seguí concentrada en chupar ese sexo hasta que rato después tuvo su clímax. Se retiró y llego otra mujer sentándose sobre mi cara para que le hiciera los mismos favores y atenciones, cosa que no negué en lo absoluto, mi lengua y labios se divirtieron sobre esa chocha húmeda que se restregaba sobre mi aun chorreado rostro, mientras que yo la atendía con mis labios y lengua casi hasta el cansancio. Pero lo logré, le saque su merecido orgasmo a esta mujer que si mal no recuerdo era Sandra. La primera fue Pilar, creo. Ya cansada de mover mi boca, mis labios y mi lengua, se me sentó sobre mi cara otra cueva chorreando humedad, supongo que era Amparo, pues se movía como una enloquecida, me tomo de la cabeza con sus dos manos, casi no dejándome mover, casi sin poder respirar, casi asfixiándome con sus labios mayores vulvares, se restregaba sobre mi cara ungiéndome con sus fluidos vaginales por mi ya encharcado rostro. Sentía como su clítoris se sobaba sobre la punta de mi nariz. Ese día a ella le dio por venirse en mi cara sin medida, ni contemplaciones, su clímax fue muy bárbaro y acompañado con algo de micción, pues dentro de mi boca cayeron los chorros de su orina que salieron como disparos en el momento de su orgasmo, por poco y me los trago, pero los pude escupir después que ella me soltó la cara. Al fin se alejó de mí, sus piernas temblaban, cosa que hizo reír a los demás.
Cuando todos obtuvieron sus orgasmos -menos yo-, me dejaron mover las manos, cosa que aproveché para limpiar mis ojos del semen caído dentro de ellos, pero nunca me pasaron una toalla o algo para limpiarme y así me dejaron hasta salir de aquel lugar.
Dentro del auto y de regreso a casa Nick me explicó que el bukkake se basa en la humillación sexual y en eyacular sobre la cara de una persona sea hombre o mujer, o también sobre una copa para que después esa persona se tome el semen de todos. Yo venía muy cabreada por lo que me hicieron esa noche, mi inocentada por ingenua la pagué completica ese día. Pensé, esto no me lo enseñaron en la facultad!
Al llegar a casa me bañe, me apliqué gotas en los ojos, -aunque me duraron rojos como tres días-, y me le fui encima a Nick en la cama como si fuera un guepardo que atrapa a su presa, esa noche lo violé con toda la pasión que tenia acumulada de esa noche, me le senté en la cara y se la restregué tal como me hicieron a mí esa noche, allí me quede hasta que llegué a mi primer orgasmo, y después me le senté a horcajadas sobre su erecta verga y me la clavé de un solo movimiento, al fin una buena verga dentro de mí, ya era hora no? Allí me estuve moviendo hasta que se eyaculó dentro de mi vagina, pues yo nunca paré, nunca nos pusimos de acuerdo, no le dí tregua, y aun recién eyaculado me seguí moviendo, no dejando caer ese pene en la relajación sino por el contrario, le decía cosas grotescas para que me siguiera dando verga esa noche… Como ven lo más natural del mundo, jajaja
Me despido con un beso: Patytetas

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